Última actualización 27/11/2011@17:05:55 GMT+1
Como soy andaluz de nacimiento, y he vivido en Argentina, estoy en mi derecho de estar de acuerdo con lo que Durán Lleida ha denunciado y que ha levantado ampollas a cuenta del llamado PER.
Los dardos, creo, no iban para la población, que durante tres décadas ha votado socialista y aún no ha comprendido las consecuencias del clientelismo que allí se respira. Me parece que los políticos andaluces, igual que vienen haciendo los gobernantes corruptos de Argentina, se han montado una sociedad que entre subvenciones a las empresas amigas y subsidios a los parados, han llevado a la región quizá más rica de España a ser la más endeudada, empobrecida y con un nivel de analfabetismo tecnológico que nos debería dar vergüenza.
Sí, estos políticos del pesoe que durante treinta años han convertido en un régimen el gobierno en Andalucía, han imitado a los de Argentina, que envían en camionetas amarillas a miles de piqueteros cada vez que necesitan que la población se movilice y den la sensación de que todo marcha. Esos millones de piqueteros subsidiados con cuatrocientos pesos mensuales más las cestas de alimentos forman un ejército de millones de zombis que depositan su voto una y otra vez al que les dá de comer sin trabajar. Vamos, como dice Durán de los andaluces del PER.
Durán no ha ofendido a la población andaluza. Ha lanzado una verdad a los políticos, corruptos como se está demostrando y como se demostrará cuando se levanten las alfombras de la Junta de Andalucía, que han sido tan canallas con sus votantes dejándolos cautivos de sus ayudas en lugar de propiciar la industrialización y dejarse de maquinar instrumentos para enriquecerse. Todos los que hemos vivido en Andalucía éramos conscientes del alto grado de corrupción institucionalizada que emanaba de la Junta. En Andalucía, puede decirse, que no se mueve un papel importante sin el correspondiente soborno. Por eso los empresarios no acostumbrados al “convoluto” huyen de invertir en esas tierras. Lo de la Expo, sólo fue el comienzo.