Última actualización 05/12/2011@22:26:16 GMT+1
Lo de Iñaki Urdangarín, casado con la princesa Cristina, es pecata minuta para lo que viene recaudando, desde siempre, el inquilino del Palacio de la Zarzuela.
En medios económicos se conocen los sablazos que suelen sufrir grandes empresarios para quedar bien o para que interceda en favor de cierta empresa ante gobiernos extranjeros. Lo que recaudaba Prado y Colón de Carvajal, descendiente de Cristóbal Colón, era del dominio de los bien informados. Los maletines que Ruiz Mateos le entregaba a Matías Cortés para que el jefe del Estado intercediera ante el propio ministro Boyer para evitar la intervención de sus bancos, fue muy aireada... Como aireados fueron los telegramas de Javier de la Rosa a don Juan Carlos recordándole lo que le había regalado una y otra vez.
El principal inquilino del Palacio de la Zarzuela tiene cuando menos, amigos sospechosos, que suelen pasar por la cárcel después de sonados escándalos financieros. La lista no es nada despreciable: Mario Conde, Javier de la Rosa, Manuel Prado... Y los condenados por estafa, los primos Alcocer, que no irán a la cárcel a pesar de la condena gracias a las reales presiones sobre el Constitucional.
Jesús Cacho, periodista que pasa por ser uno de los mejor informados de este país, relató y publicó en su libro "El Negocio de la Libertad" los supuestos dineros que la Casa Real pedía a monarcas árabes... La corona exenta de culpa según nuestra Carta Magna, parece que ha amasado una inmensa fortuna bajo la complacencia de todos los gobiernos y poder judicial que no puede intervenir de ninguna manera mientras este vigente la actual constitución.
Lo de Iñaki es calderilla y nadie en esa casa tiene fuerza moral para recriminarle sus sablazos.