Por
Honorio FEITO
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honofdiraces/5/5/11
Última actualización 31/12/2011@03:18:46 GMT+1
El 26 de diciembre suele ser un día de restos... las amas de casa, que son expertas en economía doméstica, que es la más importante economía de cuanrtas se puedan contemplar, aunque algún banquero piense lo contrario, suelen aprovechar los restos de las grandes comilonas para aligerar la nevera y aprovechar los últimos recursos de la gran cena de Nochebuena y el suculento y abundante almuerzo del día de Navidad.
Yo, personalmente, me desayuné con una fruta amarga: el cierre de la tv de Oviedo, que leí en un artículo de Ávila, y el cierre del diario gratuito ADN, que leí en un artículo de Ansón. Mal asunto para comenzar el día. El cierre de un medio informativo tiene el añadido de un poso de tristeza que incrementa el mal sabor que deja el cierre de una empresa de otro sector... los efectos son similares, para el bolsillo del trabajador, sea cual sea su especialidad, pero cuando se trata de empresas que se dedican a la información la cosa es diferente... siempre recuerdo el cierre de Diario Pueblo, en el que no llegué a trabajar, pero del que tengo el recuerdo de mi infancia y más, porque por otras razones, la empresa en la que trabajaba mi padre estaba ligada a Pueblo. Recuerdo un artículo grande, de despedida, de Eduardo G. Rico, mi paisano, que me publicó mi primer relato premiado, y cuya lectura era una despedida sin remedio, pero dejando en el ambiente un aire de continuidad que era como un sueño... es pensar en el mañana sabiendo que el mañana no existirá...
La opinión general ha acogido el mensaje de S. M. el Rey con agrado. El Rey, por otra parte, ha cogido el toro por los cuernos, como dice el dicho castizo y taurino, y tal vez ha frenado un tanto la especulación y el morbo que produce que un miembro de su familia sea protagonista de un asunto miserable. Tendrá que hablar la Justicia, pero estos casos siempre tienen un juicio paralelo que se produce gracias a la información que vierten los medios de comunicación. Es lo que llaman el juicio mediático, muy peligroso porque te condenan antes de ser juzgado por los Tribunales de Justicia, pero necesario para aflojar la ira populachera.
Hablando de Justicia, me encuentro hoy, martes 27, dos temas curiosos por lo contradictorio: los llamadosmini-jobs, esos contratos laborales remunerados con 400 euros y con un máximo de 15 horas laborales, no se pueden aplicar en España porquela ley no los contempla, y el gobierno tendrá que buscar alternativas para poder aplicar algo semejante. Y digo yo ¿es tan difícil cambiar la ley? El otro tema que tiene relación con la Justicia y que he leído en este repaso mañanero a la prensa es que una juez federal argentina, María Servini de Cubia, ha hecho público un exhorto para pedir a las autoridades españolas información sobre los responsables españoles en temas de seguridad, Guardia Civil y Falange, entre los años 1936 y 1977, por supuesto crímenes contra la Humanidad. Este ridículo asunto, como cuando el juez Garzón hizo lo propio con el Chile de Pinochet, viene como consecuencia de las denuncias de Silvia Carretero, viuda de Luis Sánchez Bravo; Darío Rivas, hijo de Severino Rivas e Inés García, sobrina de Elías García. Al parecer, todos fusilados durante el franquismo. Ignoro si, caso de producirse la imputación de los supuestos responsables, las citadas víctimas recobrarán la vida, o si sus descendientes se verán satisfechas por unas indennizaciones razonables, pero no se si en el futuro surgirá alguna iniciativa para empapelar (en lenguaje corriente) a los soldados romanos que sometieron a la ciudad de Numancia a un cerco atroz que obligó a la población a quemarse vivos... y, por supuesto, la exigencia de que algún descendiente de alguno de los emperadores romanos pida, públicamente, perdón... manda huevos, como decía el señor Trillo.