Por
Honorio FEITO
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honofdiraces/5/5/11
Última actualización 31/12/2011@02:52:02 GMT+1
Toda la atención mediática la absorbe el señor Urdangarín. Se anima el final de año. Por la red (la red es como un hilo conductor que circula vertiginosamente por nuestros sensores emocionales e informáticos), corre y alcanza una gran difusión el informe médico que declaraba sordo al señor Urdangarín.
Tan sordo que no pudo prestar su servicio militar, como cualquier hijo de vecino. Al tiempo que su abogado desafiaba en las televisiones con la presunta inocencia (presunto delito, presunta inocencia), de su defendido, la prensa de hoy ha recogido el desafío, el guante sobre la mesa, para decirnos a todos –aviso para navegantes- que el señor Urdangarín, o su abogado defensor, pedirán la grabación de su declaración por si hay irregularidades de los fiscales anticorrupción o del juez Castro. Y uno piensa: ¿es que no hay confianza en la Justicia? El señor Urdangarín, al que según dicen los confidenciales, introdujo en los negocios deportivos la familia Samaranch, ha sido citado por el juez Castro para aclarar el destino de seis millones de euros, el tratamiento fiscal de este dinero y el destino final del mismo. Y dicen los confidenciales que el juez es exhaustivo en sus interrogatorios hasta el punto de llevar un catering, por si la declaración de sus citados sobrepasa el horario laboral e invade los periodos correspondientes para el almuerzo o la cena, inclusive. Conocedor de la importancia que tiene el juicio mediático paralelo, el abogado defensor de “Txiqui” Urdangarín ha salido a los medios a citar, y ha dicho: ”ahora podrá defenderse”, apenas conocerse la noticia de que su cliente había sido, finalmente, imputado por el juez. El silencio (el que calla, otorga dice el sabio refranero castellano), ha dado ventaja a los medios y el abogado, que sabe de qué va esto, trata de contrarrestar. Igual efecto tiene el solicitar la grabación de la declaración lo que, por otra parte, no está nada desatinado y no lo digo por la desconfianza en la Justicia, sino por contar con este testimonio, cuando se produzca, para oírlo cuantas veces sea preciso y evitar equívocos innecesarios.
Pues bien, el informe médico que circula por la red, sobre la sordera del señor don Ignacio Urdangarín, tiene membretes del Ministerio de Defensa y contiene un total de diez páginas, algunas manuscritas. Destaco de todas ellas, la que resume el informe médico, que dice así:
“A la atención del señor Coronel (doble subrayado). Mi respetado y querido Coronel: Te remito copia de la Hª del Mozo Ignacio Urdangarín Liebaert (subrayado sencillo):
1.- aportó Certificado Médico y prueba
2.- antecedente traumático que afectó a los oídos, según el interesado
3.- El informe del 11-1-93 que fue de Ex. Temporal, pues el perfil audiométrico no era suficiente para una exclusión total, pero tampoco para la aptitud
4.- El informe del 27.2.95, fue de exclusión total, pues sensiblemente había empeorado su audición. Quizás hubo algo de exageración, pues hasta los sordomudos exageran
5.- si lo preferís, se le puede examinar de nuevo
Un saludo”